LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA, UN PROBLEMA GLOBAL

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La mutilación genital femenina es un problema global en el que todos los países están involucrados, ya que, aunque esté prohibido en la mayoría de países, suele seguir practicándose en secreto. Un claro ejemplo de ello, es la Unión Africana, donde sigue practicándose asiduamente por mucho que fue prohibido en los 50 países


Los datos son angustiantes. Al año, 3 millones de personas de sexo femenino jóvenes sufren la mutilación en todo el mundo. En total, se encuentran más de 200 millones de personas que han afligido algún grado de mutilación, y si esto no cambia, se valora que en lo próximos 10 años, 30 millones sufrirán la ablación.


Esta práctica consiste en la extirpación total o parcial de los genitales femeninos y provocará varios problemas en la persona de sexo femenino a lo largo de su vida: lesiones físicas de por vida, como problemas durante la menstruación, dificultades en el parto, hemorragias o infecciones que en ocasiones provocan la muerte de la mujer y del bebé durante el parto. Se suele realizar entre la infancia y los 15 años y legalmente está considerado como una violación de los derechos humanos de las niñas, lógicamente. Muchas personas estaréis pensando al igual que yo, pero porque realizan tales sufrimientos a las niñas sin ninguna finalidad más allá de la privación de placer? Pues, en la mayoría de los casos se produce por las tradiciones y costumbres en las que en el caso de no realizar esta práctica, se las considera “promiscuas” y “sucias” , por lo que no conseguirán casarse nunca. Y por mucho que os siga pareciendo una sandez, el matrimonio en los países en los que se realiza este hábito, es una de las finalidades en la vida.


Este fenómeno no es algo lejano a nuestra realidad. En Europa, anualmente alrededor de 180.000 mujeres emigrantes son sometidas a esta mutilación o corren el riesgo de vivirlo. En España, por mucho que exista una ley que prohíbe esta práctica, no existe un protección hacia las niñas en este ámbito. Lo que me hace pensar, que no estamos nada lejos de esta costumbre, lo único que nos protege de ello, son las no costumbres, osea se, el no hábito de mutilación en España.


Cuchilla con la que se mutila el sexo femenino